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Aquel Día

8º Accesit del I Premio de Relatos

Camino de casa de unos amigos, le daba vueltas a un tema que me preocupaba, y lo comento con mi mujer:

- Una televisión americana, ha dicho que en las ultimas semanas ha disminuido el número de nuevas embarazadas. Gracias a Dios que inmediatamente conectaron con varias clínicas y han asegurado que todo es normal y que no se han detectado variaciones en los embarazos. Sabes que me he quedado intranquilo, figúrate que desde ahora y por causas que ignoramos sea muy difícil quedarse esperando. La verdad es que me gustaría que tuviéramos un hijo ya...

- Calla, y te advierto que lo peor de estos casos es obsesionarse y además no quiero hablar más de este tema, lo que tenga que ser, será. Hay cada vez mas parejas que no tienen hijos por la causa que sea y son tan felices o desgraciadas como las que los tienen.

Durante la cena se volvió a hablar de lo mismo, pues uno de nuestros amigos, también estaba al corriente:

- Estos americanos lo controlan todo y cuando hay alguna variación con lo que consideran normal, hacen una noticia-producto que incrementa el número de oyentes o televidentes, aumenta la publicidad y crecen sus ingresos, aunque sea un escándalo o produzca preocupación y a veces miedo como en este caso.

Como nadie decía nada, siguió:

- Imaginaros por un momento que fuera imposible tener hijos ni de forma natural, ni con técnicas de fecundación artificial, ni con nada de nada; ¿cómo reaccionaría la gente y que pasaría en el mundo?.

Nos quedamos todos pensativos y un poco preocupados. Me imaginé dicha situación y empecé a pensar que el verdadero problema no era que nosotros no tuviéramos hijos, si no que nadie los tuviera.

Alguien rompió el silencio:

- ¿Qué haríais vosotros si no nacieran mas niños en el mundo?

Esta pregunta relajó el ambiente y las respuestas fueron tales como; vendería todo y me lo gastaría en viajar y divertirme; me iría a vivir a una isla y pasaría tranquilo el resto de mi vida; me dedicaría a leer y a escribir todo el día sobre los temas que me gustan; haría deporte...

Parecía que estábamos planificando nuestra jubilación anticipada, sin pensar que casi todas las cosas que decíamos no serían posibles en una situación como la que nos imaginábamos.

Nos despedimos con alguna cara de preocupación, pues nos dimos cuenta de la importancia que tendría en nuestras vidas, si algo así sucediera.

UN MES DESPUES

A pesar de los muchos desmentidos oficiales se confirma la noticia, pues era inevitable que el hecho de no producirse ningún embarazo en los últimos tres meses, no llegara a la opinión publica.

La gente esta desconcertada, es el tema de todas las reuniones, de los programas de debate en los medios de comunicación y de los artículos de prensa.

Los políticos prometen averiguar rápidamente las causas que han ocasionado esta situación y poner en marcha urgentes medidas para restablecer la normalidad.

Los dirigentes religiosos instan a rezar y confiar en su Dios correspondiente e insisten en el deber de continuar con la vida normal.

El mundo empresarial parece ajeno a todo esto, y no ha habido ninguna repercusión en las más importantes bolsas de valores del mundo.

Las noticias sobre el número de nacimientos de niños, salen en la primera pagina de todos los periódicos y en las cabeceras de los informativos. Parece que no hay variación comparándolo con los últimos años, pero todos sabemos que son nacimientos de embarazos anteriores al día que dejaron de producirse.

Dentro de poco ya no nacerá ningún niño, y esto durará al menos tres o cuatro meses suponiendo que la situación se arreglara inmediatamente.

Nosotros intentamos hacer la vida normal, como antes, pero la imaginación nos causa malas trastadas, pues vemos distintos escenarios en el futuro y ninguno bueno.

Nos cuesta comunicarnos, como si lo que yo pensara fuera más horrible que lo que mi mujer estuviera pensando. Alguien tendrá que ir controlando la situación y evitar que se produzca un desastre si ésta se mantiene.

Nos tranquiliza repetir que no debemos dramatizar, que ha pasado muy poco tiempo y aunque todavía no se han averiguado las causas, confiamos en que lo harán.

Por otro lado la humanidad ha progresado siempre, a pesar de las guerras, las epidemias y las catástrofes naturales. Nunca ha ido para atrás. Aunque lo que está pasando ahora puede ser una situación nueva. Las personas irían envejeciendo y muriendo. Cada vez habría menos necesidades y menos consumo.

Pero el equilibrio de esta nueva situación de menos demanda con la necesidad de seguir manteniendo el orden, la seguridad, la sanidad, las provisiones y la energía, se inclinaría claramente hacia una falta de lo que hoy consideramos esencial.

Entonces se originará un caos que se aceleraría por si sólo, hasta encontrar un nuevo equilibrio. Este podría ser del tipo de la época feudal en el que unos pocos dominaban a muchos o del tipo de una época casi prehistórica en la que cada persona o grupos reducidos, se las tendrían que valer por ellos mismos para sobrevivir.

NUEVE MESES DESPUÉS

Ya es una realidad lo que nos temíamos. No nacen niños ni se detectan desde hace casi un año ningún nuevo embarazo.

Los animales y las plantas siguen sus ciclos reproductivos como siempre, y este hecho anima a los que piensan que saldremos de esta situación en cuanto se encuentren las causas. Al menos, no va a faltar el suministro de víveres.

Los políticos tratan de convencernos de que se están haciendo adelantos significativos en la investigación y que pronto tendremos un diagnostico y un tratamiento eficaz. Que todo esta controlado y que las necesidades para continuar la vida normal, están aseguradas a largo plazo.

Los dirigentes religiosos, siguen predicando la esperanza y la confianza en los destinos de Dios, y que ésta es una ocasión única para ayudar a las personas que nos rodean y lo necesitan.

El mundo empresarial guarda silencio. Están tratando de influir en los políticos y en los medios de comunicación para que no se haga pública ningún tipo de información catastrófica. Mi impresión es que no quieren que nada cambie y no saben que hacer para mantener la demanda en los mercados. Las bolsas de valores de todo el mundo están a la baja, aunque retenidas por una clara intervención institucional, que no es suficiente, y se teme un crack financiero.

Los medios de comunicación no ayudan a tranquilizar el ambiente; se hacen especulaciones en los editoriales, los artículos de fondo y las entrevistas, que auguran situaciones catastróficas a medio plazo.

No sabemos que hacer en caso de que la situación se alargue. Esta claro que todo va a ser distinto, de hecho ya es distinto. No sé si la decisión debe ser tomada por nosotros o conjuntamente con la familia y los amigos, pero es pronto para plantearla, aunque me consta que todos pensamos en lo mismo.

Hay que hacer algo, pero la pregunta sin respuesta es qué.

Hemos decidido continuar como estamos y ver que sucede. Debemos actuar según vengan las circunstancias, y tener todo preparado para salir de esta ciudad, aunque no sabemos todavía donde. Esto también dependerá de cómo vayan las cosas en otros sitios.

Ya hemos empezado a pensar en posibles lugares que conocemos en el campo, y estamos haciendo alguna provisión de gasolina para el coche y alimentos enlatados de larga duración, así como linternas, pilas, cocinas portátiles, bombonas de gas, utensilios como navajas, cuchillos y otros que nos puedan ser útiles.

Al hacer estos preparativos nos parece que al menos no estamos inactivos ante la nueva situación, pero somos conscientes que no debemos hablar de ello, para no aumentar el ambiente de desasosiego que se está viviendo en todas partes.

UN AÑO DESPUES

Es increíble que lo que pensábamos que podía suceder a largo plazo, está empezando ya a ocurrir. Desde que es una realidad el que no nazcan mas niños, es decir hace tres meses, los acontecimientos se han precipitado.

Los políticos están elaborando planes de emergencia para enfrentarse a la nueva situación y garantizar los servicios que consideran básicos, sobre todo en cuestiones de seguridad y de suministro de energía y alimentación.

El mundo empresarial esta notando las primeras bajas del personal en las empresas. Ya no existe ningún aliciente de tipo promocional y hay razonables dudas sobre la continuidad de las mismas y de la utilidad del dinero. Las bolsas de valores de todo el mundo han cerrado, dicen que temporalmente.

Las televisiones han empezado a emitir películas sin descanso, así como las radios música, y disminuyen día a día las noticias, reportajes y programas de opinión. Se han cerrado ya algunas emisoras. Los periódicos ya no salen todos los días y algunos también han cerrado.

Los apagones de luz son cada vez más duraderos y el servicio de gas y agua sufre interrupciones

Se han producido algunos saqueos a comercios, y la gente empieza a emigrar a las pequeñas poblaciones, pues la vida en las grandes ciudades se esta volviendo más insegura.

Las pequeñas empresas están cerrando, y es clara la falta de personal para mantener el orden y los suministros a la población.

Hemos decidido irnos y esta decisión nos ha tranquilizado bastante. Nos vamos a un pequeño pueblo de la costa donde los padres de mi mujer tienen una casa y un terreno, con un pequeño huerto y algunos establos. Nuestra idea es volver a poner en explotación el huerto y criar unos pocos animales de granja.

Tanto la familia de mi mujer como la mía, piensan que nos estamos adelantando a los acontecimientos y que se quedan de momento en la ciudad, pues la consideran más segura que el campo. Dicen que siempre habrá tiempo para irse a otro lugar y que lo vayamos preparando todo, pues a lo mejor se reúnen con nosotros mas tarde.

En solo un año desde que se conoció la noticia, las cosas han evolucionado con enorme rapidez. Nosotros mismos somos un ejemplo de lo que ha pasado.

Nos hemos obsesionado tanto con la idea de que estamos viviendo el fin de la humanidad y que este fin va a ir precedido por una época terrible, que queremos aprovechar el tiempo que nos queda.

Nos vamos porque estamos seguros que más pronto o más tarde va a reinar el caos, y pensamos que en los lugares mas alejados de las grandes poblaciones, la repercusión de este proceso va a ser menor.

DOS AÑOS DESPUES

El desastre es total en todos los lugares, según cuentan personas que llegan de las ciudades, de las que se han visto obligadas a huir.

No existen ya políticos ni empresarios y solo algunos dirigentes religiosos continúan predicando y reuniendo a algunos fieles a su alrededor, formando místicas comunidades que deambulan por los caminos.

No hay periódicos, ni emiten la radio ni la televisión.

Lo que queda del ejercito y la policía se ha convertido en bandas armadas, que están implantando su propio orden en las ciudades. Los gobiernos han desaparecido y rige la ley del mas fuerte.

No hay suministro de energía, solo algunos edificios donde residen esos grupos que se han hecho con el poder, disponen de luz gracias a los grupos electrógenos. No existe tampoco suministro de fuel o gasolina, los depósitos que quedan de estos productos están fuertemente custodiados por hombres armados.

Se han racionado los alimentos.

Estas bandas han llegado al acuerdo de que cada una tiene su territorio asignado, y que es respetado por las otras. Estos territorios son las grandes ciudades. Existe una tierra de nadie, sin ley y sin orden, por el que vaga multitud de gente buscando comida y refugio.

Los incendios son pavorosos y han ardido barrios enteros en las poblaciones.

No sabemos nada de nuestras familias, ni de nuestros amigos, desde hace más de seis meses.

Nuestra vida en el campo ha sido mucho más difícil de lo que pensábamos. Al principio fue posible encontrar semillas para poner en explotación la huerta así como comprar una vaca y varias ovejas, pero ahora ya no es posible continuar en este sitio. Nos han robado los animales que nos quedaban y han arrasado la huerta.

Para sobrevivir, no tenemos mas remedio que unirnos pronto a esas procesiones de personas que buscan comida y cobijo por los caminos, sin destino ni esperanza.

Esto es como una infernal pesadilla.

Entonces, entre sueños, escuché la voz de mi mujer que se acercaba y con una sonrisa reluciente me dijo:

- Estoy embarazada.



 

Klonos, 2002

Sobre el Autor

Klonos es el lema utilizado por D. Juan Blas Aritio para el I Premio de Relatos.



 

Sobre el Concurso

La AIIM convocó, el pasado 2002 convocado dos cursos, uno de Relatos cortos y otro de Poesía, extensivos a ingenieros industriales, con plazo hasta finales de octubre.

Actualmente, la AIIM está trabajando en la edición de todas las obras premiadas en el I Premio de Relatos y el I Premio de Poesías. Esperamos ponerla próximamente a disposición de nuestros Asociados.

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